Jordi soler: “El humor es un arma que los novelistas no debemos desechar”

Por Carlos Madrid (@carlosmartnez90)

Una cadena de asesinatos con dos características idénticas: una media azul y los ojos sacados de su lugar natural para acabar en la boca. Un detective desnivelado, con fuertes adicciones al whysky y a la cocaína, con una familia desestructurada. Una jefatura de policía llena de personajes desastrosos, en la el detective tiene retales de héroe. Un hijo que funciona como contrapeso del detective, el único que se atreve a encararle con el fin de que encauce su vida. La ciudad de México DF como escenario, donde tanto la crueldad como los asesinatos, por desgracia, son rutinarios.

Jordi Soler hace acopio de todos estos ingredientes para incrustarse por primera vez en la novela negra con ‘¡Pinches jipis!’ (Malpaso). Una novela cargada de crudeza, rebajada con tono de humor; de muerte, pero también de reconciliación; y de parodia, porque si no, como dice el autor, “sería ridículamente oscura”.

Jordi_SOler.jpg

Se trata de una novela negra, tu primera incursión en este género. ¿A qué se debió este cambio de registro?

Es efectivamente un cambio de registro, pero es una historia que llevaba madurando desde hace treinta años. Por aquel tiempo hacía una radionovela en una estación de radio en México, que era con el personaje de Emiliano Conejero. Era una radionovela negra, donde había trama policiaca. No era exactamente esta historia, pero existían ya los personajes y había un tono y una radiografía muy similares a los de esta novela. Los lectores notarán un cambio de registro, pero es una historia que ha sido compañera mía durante muchos años.

Por otra parte no soy cliente de la novela negra. No leo más que a Raymond Chandler. Quizá el cambio de registro está precisamente en los elementos de la novela negra; este tipo de literatura está regida por los clichés. En realidad, la escritura de esta novela consistió en ir sorteando y abrazando un cliché tras otro, hasta conseguir la historia. Esto sí que ha sido una novedad para mí.

El personaje principal es el detective Conejero, al que le otorgas una doblez; es un héroe dentro de la policía, pero también es un detective ligado al whisky, a la cocaína, con una vida sentimental y familiar destrozada…

Nació así. Al ser entusiasta de las novelas de Chandler, quería que mi personaje principal fuera más o menos en la línea de su detective. Este detective, se llega a beber hasta cinco whiskys por página. Esto siempre me ha parecido un atractivo; el borracho funcional, que le es útil a la sociedad.

En el sentido de la vida sentimental, siempre me han atraído las desastrosas, quizá porque tengo una vida estable. Me gusta indagar por allí con mis personajes. También decir que las estructuras familiares derruidas tienen más atractivo que las funcionales. A partir de estos elementos fui configurando los personajes de la novela, que no podían ser otra cosa que también desastrosos; un personaje desastroso siempre llama a más personajes como él. Para hacer el casting de la novela, recurrí a personajes de esta naturaleza como la Vacota, el Espectro…

Así, creas unos personajes al borde del derrumbe.

Desde este punto de vista se trata de una estructura social al borde del derrumbe. Pero a partir de este derrumbe, explora temas que para mí son muy importantes, muy caros. Como la paternidad. Dentro de ese desastre, hay un filón de la observación de la paternidad que en su momento me entusiasmó. Conejero es un padre desastroso exagerado; pero la exageración es simplemente la realidad vista con una lente de aumento. Y creo que todos los padres pasamos por la situación por la que pasa el detective; de repente amas a tus hijos con una pasión enorme, pero de repente te parecen detestables. Ellos se acordarán de momentos que tú preferirás mantener en el olvido. La paternidad es eso; un viaje hacia lo desconocido de la mano de tus hijos.

Ese hijo de Conejero, funciona como contrapeso de la vida de su padre; le intenta encauzar en la vida, le ataca para que deje la bebida…

Efectivamente. Los hijos son eso. Son los que más te cuidan, tu brújula. Y en el caso de su hijo tenía que ser así, y más cuando su padre lo necesita. Después de relatar su relación tan complicada, me ha nacido la curiosidad por escribir un libro en el que averigüe dónde acabará esa relación.

Con este libro, llevas a cabo una parodia de las novelas policíacas. Pero es una parodia, que se lee en serio.

Sí, como era mi primera incursión, me pude dar el lujo de hacer una parodia. Pero, como dices, es una parodia que se lee en serio. Cuando escribí esta novela, no pretendía más que divertirme. Quizá la escenografía es atractiva, pero eso no lo he inventado yo; simplemente he vuelto a recorrer esa ciudad en la que viví 30 años, la ciudad de México. Esta novela está concebida como una parodia de pies a cabeza, con humor.

El humor actúa como suavizante en esta historia tan cruda.

Se trata de una realidad muy oscura, una realidad que se parece mucho a la ciudad de México. No era mi intención hacer una denuncia de lo que pasa allí. Por otra parte está el elemento de humor que está siempre presente en mi novela. El humor es un tema que aparece siempre en mis novelas, y un arma que los novelistas no debemos desechar. Viene de nuestra tradición como escritores en español, como el ‘Lazarillo’ o ‘El Quijote’. De alguna manera el humor en España está penalizado; hay muy pocos escritores. Sin embargo en América latina se sigue conservando, es mucho más apreciado. En la novela de Conejero, lo que acentúa más la parodia es el humor, creo que si no lo tuviera, seria ridículamente oscura.

Dentro de este humor del que hablas, resalta la música; es utilizada por el detective como futurólogo.

Esto quizá viene de mi deformación personal de afición a la música. Cada vez que voy a empezar un viaje mi mayor problema es qué música voy a escuchar, con cuál voy a empezar, a acabar… Mi vida es así; está articulada a través de piezas musicales. Así que me pareció divertido que la música actuara como oráculo para este personaje. La urna donde caben todas las posibilidades del día está en su guantera; allí mete la mano y al azar saca un disco que le mejorará o hundirá el día. Esto era un gag que ya existía cuando hacía la radionovela , ya que me permitía ilustrar el sino, el día de Conejero. Ya puesto en el libro, resulta un gag atractivo. De hecho, recomendaría a los lectores que lo hicieran.

Esta forma de ver cómo le va a ir el día, de guiarse por sentimientos, va intrínseca a su personalidad.

Es la parte mágica de la novela; Conejero es un detective que trabaja por corazonadas. Más que tomar notas, se planta en el lugar del crimen y nota cómo vibra. Esto forma parte de su forma de ser.

Todo esto, hace que la obra tenga una importante carga tanto psicológica como sociológica.

Ante esta pregunta, no tengo más que agradecerte tu observación. Esto ya le corresponde a los lectores detectarlo. Los novelistas escribimos una historia a la que vamos añadiendo situaciones, ideas y elementos, cuya suma da un elemento tanto sociológico como psicológico. Yo soy un escritor cuyas novelas se van haciendo; no tomo muchas notas previas. Ese esfuerzo genera todo este tipo de expectativas en las novelas. No dudo que haya este tipo de cargas; se trata de un trabajo que una persona lleva haciendo durante años, por lo que ahí caben filosofía, psicología, sociología… Casi cualquier cosa puede caber ahí.

Una recomendación literaria

‘El largo adiós’, de Raymond Chandler. El escritor me influenció mucho a la hora de realizar esta novela, y ‘El largo adiós’ quizá sea su mejor obra.

Sigue todas las novedades del blog ‘Leer para contarlo’ pinchando aquí: Twitter y Facebook

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s